jueves, 19 de mayo de 2011

Que vergüenza

Después de más de un año, de subidas y bajadas, de idas y venidas, aquí estoy de regreso escribiendo con la cola entre las patas. Y no es porque tenga alguna obligación de escribir en el blog, solo es porque, ingenuamente, me dije a mi misma que escribiría en el muy seguido, como lo hace uno en un diario (Diario según RAE: Relación histórica de lo que ha ido sucediendo por días, o día por día)pero como pueden ver, falle en la misión.

Esto no quiere decir que no haya escrito nada en lo absoluto. De hecho, después de "Sueños marinos", y de otros sueños consecutivos me di cuenta que tenia una gran lucidez en ellos. No por su gran cordura, si no porque los recordaba con gran exactitud. Así que comencé con la tarea de escribir cada vez que soñaba algo que me parecía importante o trascendental. Pero note algo: los sueños son un reflejo de lo que estas viviendo, pensando y sintiendo en algún determinado momento de tu vida. Bueno, casi todos. Uno que otro en verdad que no le encuentro explicación. En resumen, son bastante íntimos, un reflejo de mi.

Pensando en escritores que dejaron aun lado esos miedos de exponer su vida y decidieron reflejarlo en letras fue Reinaldo Arenas, con su novela autobiográfica "Antes que anochezca". Recuerdo los primeros capítulos del libro en donde habla de su homosexualidad apenas siendo un niño. Realmente me sorprendió pues hablaba de su familia, como le maravillaba el "sexo" de su abuelo. En esos momentos me preguntaba "¿que pensara su madre es esto?".

Escribir es una gran responsabilidad pues al hablar de ti, hablas de todas las personas que te rodean. Y pienso que los sueños son como una novela autobiográfica con toques de cosas imposibles y locura. Por el momento solo escribiré lo que crea "aceptable" y que no lastime o ponga en evidencia a una que otra persona.

Estoy de regreso.

1 comentario:

  1. Precisamente estoy leyendo La Cámara Oscura, de Georges Perec. Un libro que relata sus sueños a lo largo de varios años. Se pregunta "¿por qué transcribirlos, si además sabemos que lo único que haremos será traicionarlos?", así de difícil es la labor de la narración de sueños.

    "Terminé por admitir que esos sueños no habían sido vividos para ser sueños, sino soñados para ser textos; que no eran la vía regia que yo creía que serían, sino caminos tortuosos que me alejaban del reconocimiento de mi mismo"

    Suerte en tu difícil labor.

    raúl rico

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