Como dicen por ahí, la muerte es lo único que tenemos seguro. Pero, en lugar de verlo como algo natural, sentimos un pánico terrible cuando se encuentra cerca. Tenemos miedo a lo que no conocemos.
Pero sobre todo esto pasa cuando la persona que esta entre la vida y la muerte es joven (y más aun cuando es un niño). Cuando un ser humano, llega a su vejez, bien o mal decimos “vivió, disfruto, hizo lo que quería hacer”. Pero noto que en la población en general, cuando alguien, que aun le faltan muchas cosas por dar y compartir, muere, es aun más desolador, más doloroso.
Y ahí es cuando levantas la cara al cielo y dices “no es justo” y empiezan todos los cuestionamientos, preguntas sin respuestas.
Mi hermano Luis murió cuando yo tenía 12. Cáncer. Cumplirá este 25 de mayo 15 años desde que partió. A mi madre le cuesta mucho trabajo el día con día. Todas las madres que pierden a un hijo tienen todo mi respeto y admiración. Por naturaleza, es algo que no se debe de vivir.
Conmoción lo que está pasando con el estado de salud de Cerati. Y creo que es por lo mismo. Aparte de ser una figura pública y ser adorado por miles de fans (me incluyo) creo que la reacción es porque nadie lo esperaba, porque lo veíamos como un hombre maduro pero aun joven (50 años) lleno de vitalidad. Como dije, no lo esperas. Ahí es cuando la calaca hace sus jugarretas y nos sorprende.
La muerte debe de ser entendida como un proceso que experimentaremos todos (ósea, todos). Pero hay veces, que (creo) es cruel e injusta. Pero al final, nadie vive más de lo que le toca.
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